Presentación

Amantes de mundos fantásticos, bisoños aventureros en busca de tesoros, criaturas de la noche, princesas estudiantiles y fanáticos de cachas de postín, ¡sed bienvenidos!. Invitados quedáis a rebuscar en mi colección de VHS, acomodar vuestras posaderas en una mullida butaca, darle al play, y disfrutar de lo bueno, lo malo y lo peor que dio una década.

ADVERTENCIA: Aquí no se escribe crítica cinematográfica (ni se pretende). Las reseñas son altamente subjetivas y el único objetivo es aprender y disfrutar del cine y, por supuesto, de vosotros.

Supersonic man: Héroe de cartón

Pues sí ochenters, España también tuvo su super héroe y con capa no vayáis a creer, aunque visto lo visto, me quedo con nuestro amado Super López, a expensas de ver como lo plasman en la versión cinematográfica.

Sinopsis:
Kronos (Richard Ayestarán) es enviado a la Tierra con el fin de desbaratar los planes del mad doctor Gulik (Cameron Mitchell) cuyos planes pueden alterar el equilibrio de la Galaxia.

Opinión:
Rodada en Alicante, Madrid y Nueva York (esto último en duda) y dirigida por el valenciano Juan Piquer Simón, uno de los directores que mejor se movieron el ámbito del cine exploitation y conocido por películas como Slugs, muerte viscosa o La grieta, la película es una de sus más reconocidas producciones para la cual tuvo la ayuda del guionista debutante Sebastian Moi, que después de esta película no hizo nada más como guionista, cosa por otro lado, nada extraño.
Aprovechando el estreno de Star Wars en 1977 y Superman en 1978, cogiendo los mad doctors de 007 o ya puestos copiando al Lex Luthor de Gene Hackman, la película es un batiburrillo de todo aquello que estaba en auge en aquella época, cinematográficamente hablando y musicalmente también todo hay que decirlo, porque el tema de la intro, española eso sí, era Supersonic Man, I wanna be, muy de música disco, si bien en la versión inglesa, el tema original era parte del score de John Williams para Superman.
Richard Ayestarán muy conocido en el mundo del culturismo, construye un hierático héroe, que hablar no habla, porque en toda la película yo no le vi mover los labios, pero oír se le oye...magia del cine diréis, pero es que además, no se le consigue ver con la soltura que por ejemplo si tenía el fallecido Christopher Reeves como Superman, aunque es de recibo decir que bien por esa capa, o el casquete que llevaba puesto para ocultar su identidad o ese traje quizás demasiado apretado para su musculatura, parece normal que estuviese tan rígido.
Al menos el guionista le confirió más poderes que a Superman, ojo a cuando transforma unas pistolas en plátanos o cuando de la nada hace aparecer una red para atrapar a sus secuestradores y lo que más me impactó era el modo en el que se transformaba en Supersonic, hablando a su reloj y diciendo: " Que la fuerza de las galaxias sea conmigo", toma ya ni Obi Wan ni Jedi ni tonterías, ole, ole, y encima salía afeitado, que su alter ego Paul (Antonio Cantafora) se gastaba un mostacho y un pelazo de los de la época.
Del resto de actuaciones, poco hay que decir la verdad, salvo la sobre actuación de Cameron Mitchell, elevada hasta el extremo y que a veces parece darse cuenta por la cara que pone, de menudo desastre en el que me he metido y por encima de todas las actuaciones, uno tiene que quedarse con la del robot, sí queridos ochenters, el robot, ese robot con lanza llamas, con lanza cohetes y que se movía igual que un playmobil, y cuya inutilidad es palpable en todo momento, como cuando ataca a la hija del profesor y a Paul en casa de esta última y pesar de estar a un metro de ellos no es capaz de quemarlos, claro que a lo mejor al ser made in Spain tiene algo que ver ¿no?.
FX y curiosidades varias:
Partiendo de la base que estamos hablando de un producto ibérico y que no podemos compararla en presupuesto con producciones como Superman o Star Wars, la película tiene unos efectos especiales, que cantan pero no chirrían, es decir, nuestro protagonista vuela, bien, esa parte la clavan, la hacen creíble, al menos que yo me haya fijado no vi ningún cable por ahí.
Eso sí lo que no cuadra tanto, son las escenas en la ciudad, donde según dice la leyenda, las imágenes que vemos de New York, fueron tomadas prestadas de Superman y desentona en exceso el contraste de Madrid a Nueva York.
Siguiendo con el super héroe, la transformación de humano a súper, la salvan eficientemente con una aureola brillante y cegadora que da paso a nuestro musculoso protagonista, mismo tipo de aureola aunque en versión reducida que se usan para simular los rayos láser que disparan los secuaces del villano de turno.
En cuanto al tema de las explosiones, bueno, son del estilo de la época, es decir del tipo de caer un coche por un barranco y al iniciar la bajada explotar o bien en lo referente a las coreos de lucha, en la mejor escena de la película, es decir la que tiene lugar en un bar, vemos como los oponentes apenas se rozan, caen redondos, en fin al menos esta escena tiene algo de gracia.
Como curiosidad y ya que estoy con los efectos especiales, hay unas escenas, que si bien en el montaje original de Superman no aparecieron, sí aparecerían en su versión extendida y me refiero a aquellas escenas casi al final de la película en la que Supersonic es quemado, helado y luego sonorizado en un vano intento de acabar con él .

Opinión final:
Es mala, muy mala, pero de lo mala y bizarra que es, es adorable y os apuesto a que en cuanto oigáis la melodía original, la vais a tener metida en bucle en vuestra cabeza y qué coño, podemos decir que en España tenemos un super héroe con capa y antifaz que vuela, además de Super López, vamos que si le sumamos al Capitán Trueno, Anacleto y el guerrero del Antifaz nos sale un equipín, que reíros de los de la Liga de la Justicia.

Nota ochenter: 4/10

Molano






1 comentario:

Han Solo dijo...

Pues a mi, junto a "Mazinger Z El robot de las Estrellas", me parece una joyita, imprescindible.